Este cálculo se ha realizado en función de un tren que recorre 800 km al día y que transporta unos 400 000 pasajeros al año.
Yara le ofrece:
Nuestra marca específica de AdBlue, Air1, lleva en marcha desde 2004 y presta servicio a locomotoras desde 2010.
Para garantizar un correcto rendimiento para su locomotora SCR, asegúrese de usar sólo AdBlue que provenga de una fuente fiable como la marca Air1 de Yara.
El AdBlue es un producto inocuo y fácil de usar, que se almacena en un depósito dedicado e independiente del de gasoil. Basta con llenar el depósito de AdBlue cuando se reposta combustible. Cuando la locomotora está en marcha, el AdBlue se inyecta en la zona donde los gases de escape alcanzan la temperatura óptima entre el motor y el catalizador SCR. Calentado por los gases de escape, el AdBlue se transforma en amoniaco y en dióxido de carbono mediante una reacción química.
Cuando los gases de escape que contienen óxidos de nitrógeno, amoniaco y CO2 reaccionan con el catalizador, las moléculas de NOx se transforman en agua y nitrógeno. De esta manera, en lugar de nocivos óxidos de nitrógeno, la locomotora diésel emite a la atmósfera nitrógeno y vapor de agua, reduciendo considerablamente por ello sus niveles de contaminación.
En la actualidad, solo un puñado de locomotoras diésel en todo el mundo están equipadas con sistemas SCR, que necesitan AdBlue. En Europa, se debate en la actualidad sobre la necesidad de aplicar límites a las emisiones de NOx de los trenes, lo que está vinculado con la revisión de la directiva NRMM sobre maquinaria.
Algunos países europeos, como Suecia, cuentan ya con legislación nacional que limita las emisiones de NOx. Este país está especialmente avanzado en esta área, ya que su red ferroviaria debe garantizar que todas las locomotoras diésel estén equipadas con sistema SCR para la reducción del NOx.